BUENOS AIRES.- Las restricciones para comprar divisas con fines de ahorro durarán al menos tres meses más. "Hasta agosto hay que olvidarse de la apertura del mercado de compra de dólares para atesoramiento", fue la advertencia que hizo "una alta fuente del Gobierno, responsable casi directa de la política cambiaria", y fue publicada por el diario "Ambito Financiero".
Entre julio y agosto, el Gobierno tendrá que enfrentar los vencimientos de deuda más importante del año (el Cupón PBI y el Boden 2012) para el que deberá destinar unos u$s 5.800 millones. Sólo después que el Ministerio de Economía que maneja Hernán Lorenzino y la Secretaría de Finanzas de Adrián Cosentino hayan cumplido con esos pagos (de los más importantes quizás en todos los años de gestión kirchnerista), desde la Casa de Gobierno se comenzará a respirar con más tranquilidad sobre el futuro económico de 2012.
Hasta ahora, la tenencia de dólares para los pagos no está asegurada con los ingresos corrientes, ya que ni el superávit comercial de más de 12.000 millones está asegurado, ni hay una certeza sobre cuántos serán los dólares necesarios este año para garantizar la importación de combustibles para el invierno, asegura el artículo publicado en Ambito.com.
Más allá del malhumor que generan las restricciones para la compra de dólares, la mirada del Gobierno está puesta en mostrar la solvencia y la fortaleza del Estado nacional para hacer frente a una tormenta interna o externa.
La primera es el superávit comercial, presupuestado originalmente en USD 8.000 millones, número insuficiente para la evolución de las cuentas nacionales. Los datos al primer trimestre del año arrojan un superávit de USD 2.969 millones. Proyectada esta cifra en el año, el número se acercaría a los u$s 12.000 millones necesarios para garantizar tranquilidad. Sin embargo, nada estará definido hasta bien entrado el segundo semestre de 2012, cuando la liquidación de los exportadores primarios, fundamentalmente los sojeros, esté casi terminada.
La segunda cuestión que los observadores mirarán con interés para definir la solvencia de las cuentas públicas en 2012 es el déficit final en la cuenta de combustibles. Para el año estaba presupuestado un saldo negativo no mayor que los u$s 1.400 millones. Sin embargo, la situación se complicó en el primer trimestre, entre otros factores por la falta de inversión de la ex YPF, la retracción en la velocidad de reducción de los subsidios y porque la actividad económica continúa con un nivel aceptable.
Según los últimos cálculos oficiales, el piso sería de unos USD 3.000 millones. Sin embargo, desde la propia oficina del viceministro de Economía, Axel Kicillof, se asegura que habrá que esperar hasta la segunda mitad del año para tener una certeza. Nuevamente, fin de agosto será el momento para determinar cuántos dólares necesitará la Argentina para cubrir la demanda de gas y de combustibles este año. (Ambito.com)